El Gobierno respondió con dureza a los cuestionamientos de María Eugenia Vidal. Desde distintos sectores del oficialismo cuestionaron su legitimidad para opinar. Aseguraron que su gestión presenta elementos que contradicen sus actuales planteos. Esto generó un nuevo foco de tensión política.
Según señalaron, el historial de Vidal pone en duda su autoridad para dar lecciones. Indicaron que existen decisiones pasadas que hoy resultan controvertidas. En ese marco, interpretan sus declaraciones como parte de una estrategia política. La disputa se da en medio de un clima de creciente confrontación.
El intercambio refleja la intensidad del escenario político actual. Las críticas cruzadas entre oficialismo y oposición continúan escalando. Vidal se mantiene como una de las voces más activas del espacio opositor. Por su parte, el Gobierno busca responder y marcar posición.




