La relación entre Patricia Bullrich y el núcleo cercano al poder atraviesa tensiones. Sus intervenciones generaron incomodidad en el oficialismo. El conflicto suma un nuevo capítulo.
Bullrich mantiene una postura firme y autónoma. No evita confrontar ni marcar diferencias. Esto refuerza su perfil propio dentro del espacio.
El presidente intenta equilibrar la situación. Busca mantener la cohesión interna. Sin embargo, las tensiones persisten.




