El titular del PAMI aseguró que el instituto no está en crisis, sino atravesando un período de ajuste financiero. Indicó que se están tomando decisiones para ordenar su funcionamiento. Las declaraciones buscan despejar preocupaciones sobre su sostenibilidad.
El funcionario explicó que las dificultades responden a un contexto económico complejo. En ese sentido, destacó la necesidad de optimizar recursos y mejorar la gestión. El objetivo es garantizar la continuidad de las prestaciones.
Desde la conducción remarcan que la situación es manejable y forma parte de un proceso de reorganización. Se apunta a estabilizar las cuentas sin afectar a los afiliados. El tema sigue siendo clave en la agenda sanitaria.





