La disputa entre Argentina y el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en las inmediaciones de las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo luego de que Londres rechazara el arbitraje iniciado por el Gobierno argentino.
La funcionaria británica Uma Kumaran confirmó que la embajadora Mariana Plaza fue convocada para transmitirle formalmente la posición del Reino Unido. Londres sostuvo que la actividad hidrocarburífera en las islas se encuentra regulada por su legislación y que, según su interpretación, se desarrolla conforme al derecho internacional.
El conflicto se originó por el proyecto Sea Lion, que prevé la explotación de petróleo en la Cuenca Malvinas Norte. Argentina sostiene que la explotación unilateral de recursos naturales en la zona afecta sus derechos de soberanía y decidió recurrir al mecanismo de arbitraje previsto por la Convención del Mar.





