El conflicto por la reforma laboral escaló a nivel internacional con la presentación de sindicatos ante la CIDH. Las organizaciones denuncian que las medidas impulsadas por el Ejecutivo afectan derechos protegidos por tratados internacionales.
Los gremios advierten que la flexibilización laboral podría traducirse en peores condiciones de empleo y pérdida de garantías. También señalan que el avance sobre la negociación colectiva debilita el poder de representación de los trabajadores.
Con esta acción, el movimiento sindical busca frenar la implementación de la reforma y generar presión externa sobre el Gobierno. La disputa suma así un nuevo capítulo en un contexto de fuerte tensión política y social.





