Las pruebas Aprender serán modificadas con la intención de reducir la cantidad de instancias evaluativas. El cambio apunta a disminuir la presión sobre estudiantes y docentes en el sistema educativo. También busca optimizar los recursos destinados a estas evaluaciones.
El foco estará puesto en mejorar el análisis y la utilización de los datos obtenidos. Las autoridades educativas consideran clave que la información sirva para orientar políticas concretas. Esto implica un cambio en la forma en que se procesan y difunden los resultados.
Además, se prevé una mayor integración con las provincias para fortalecer la implementación. El objetivo es que las evaluaciones tengan un impacto real en las aulas. De este modo, se busca mejorar la calidad del sistema educativo en su conjunto.




