El Vaticano cumple un año de la muerte del papa Francisco en medio de transformaciones. Su figura marcó una etapa de apertura dentro de la Iglesia. Sin embargo, el presente muestra un liderazgo más tradicional.
Francisco dejó una huella profunda en la institución. Apostó por reformas y por una Iglesia más cercana a la gente. Su estilo rompió con esquemas históricos.
Hoy, ese legado convive con nuevas orientaciones. Algunos sectores buscan sostener sus cambios. Otros impulsan un retorno a prácticas más clásicas.




