La Casa Rosada avanza en una nueva reorganización administrativa. A través de un decreto publicado este lunes en el Boletín Oficial, el presidente Javier Milei dispuso modificaciones en la estructura del Poder Ejecutivo y traspasó tres áreas estratégicas a la órbita de la Jefatura de Gabinete, que encabeza Nicolás Posse.
La medida, según explicaron fuentes oficiales, forma parte de un proceso de “optimización y coordinación de funciones” para “reducir superposiciones” y “mejorar la eficiencia en la toma de decisiones”.
Qué áreas fueron transferidas
De acuerdo con el texto oficial, las áreas que pasarán a depender directamente de la Jefatura de Gabinete son:
- La Secretaría de Medios y Comunicación Pública, que hasta ahora dependía del Ministerio del Interior.
- La Agencia Nacional de Evaluación de Políticas Públicas, antes bajo el Ministerio de Economía.
- La Secretaría de Innovación y Transformación del Estado, que estaba en la órbita de Modernización.
Con esta reconfiguración, la Jefatura de Gabinete se consolida como el centro de control político y administrativo del Gobierno, concentrando las funciones de comunicación, gestión de políticas públicas y coordinación tecnológica.
Una señal de poder interno
El movimiento refuerza la figura de Nicolás Posse, uno de los funcionarios más cercanos a Milei y con fuerte ascendencia técnica dentro del gabinete.
“El Presidente quiere un Estado más ágil, con menos burocracia y más resultados”, señalaron fuentes oficiales.
La decisión también busca alinear la comunicación gubernamental con la estrategia política centralizada en Casa Rosada, en un contexto de alta exposición pública y necesidad de coordinación discursiva.
El trasfondo político
En el entorno del Presidente aseguran que la medida “no implica un aumento del gasto público ni la creación de nuevos cargos”, sino un rediseño funcional dentro del mismo presupuesto.
Sin embargo, en los pasillos del Congreso algunos legisladores interpretaron la movida como una señal de “reordenamiento de poder” dentro del gabinete, en momentos en que el Gobierno busca fortalecer su equipo de gestión tras varias semanas de tensiones internas.
“El objetivo es dar más coherencia a la acción del Ejecutivo. Se trata de simplificar, no de ampliar estructuras”, explicó un funcionario cercano a Posse.
Reacciones y próximos pasos
Desde la oposición, algunos dirigentes cuestionaron la falta de discusión legislativa previa y advirtieron que “el Ejecutivo sigue concentrando funciones sin control parlamentario”.
Pese a las críticas, el Gobierno planea profundizar el proceso de reestructuración en las próximas semanas, con posibles cambios en ministerios y secretarías de menor rango.
El decreto establece que las modificaciones entrarán en vigencia de inmediato, y que los titulares de las áreas afectadas deberán coordinar la transición con la Jefatura de Gabinete en un plazo de 10 días hábiles.





