La salida del titular del organismo estadístico generó reclamos políticos por la independencia técnica.
La renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC desató una reacción inmediata del PRO, que reclamó a la Casa Rosada preservar la transparencia y la credibilidad del organismo estadístico.
Desde la oposición señalaron que el INDEC cumple un rol central en la elaboración de indicadores económicos y sociales, por lo que advirtieron sobre la necesidad de evitar interferencias políticas.
El reclamo se dio luego de la postergación de cambios en la metodología de medición de la inflación, una decisión que generó tensiones internas y repercusiones en el plano político.





