La Costa Atlántica vive un fin de año turístico con niveles de ocupación muy altos, impulsado por una fuerte demanda de escapadas y vacaciones cortas. En los principales destinos balnearios, la disponibilidad de alojamientos es cada vez más limitada y, en algunos casos, prácticamente nula para las fechas centrales.

Localidades como Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell y Cariló registran ocupaciones superiores al 85%, con picos cercanos al lleno total en hoteles, cabañas y departamentos temporarios. El movimiento turístico se explica por el clima favorable, la cercanía con el Área Metropolitana de Buenos Aires y la elección del mar como destino clásico para despedir el año.

Desde el sector hotelero señalaron que las reservas de último momento terminaron de completar la oferta disponible, especialmente para las noches del 30 y 31 de diciembre. En muchos casos, solo quedan opciones de mayor categoría o alquileres por períodos mínimos más extensos.

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