La central obrera prepara una demostración de fuerza frente a la Casa Rosada en medio del debate parlamentario por la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La convocatoria busca enviar una señal política al oficialismo y presionar al Congreso para frenar los cambios propuestos.

La Confederación General del Trabajo avanza con la organización de una movilización en Plaza de Mayo como parte de su estrategia para rechazar la reforma laboral promovida por el presidente Javier Milei. La protesta se enmarca en el inicio del tratamiento legislativo del proyecto y apunta a exhibir capacidad de convocatoria en un escenario de creciente tensión entre el Gobierno y los sindicatos.

Desde la conducción de la CGT sostienen que la iniciativa oficial implica un retroceso en derechos laborales y una precarización de las condiciones de trabajo. En ese contexto, la movilización es presentada como una respuesta política y sindical destinada a marcar límites al avance del Ejecutivo sobre el régimen laboral vigente.

El acto en la Plaza de Mayo también funciona como un mensaje hacia el interior del movimiento obrero, en momentos en que distintos sectores reclaman una postura más dura frente a las políticas del Gobierno. La central busca mostrarse unificada y con liderazgo, luego de semanas de debates internos sobre el alcance y la modalidad de las medidas de fuerza.

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