En un acto de la Juventud Universitaria Peronista por el Día de la Militancia, realizado en Bernal, Axel Kicillof lanzó un mensaje que resonó fuerte dentro del peronismo: “Esto no se arregla con un pensamiento que baje de ninguna esfera”. El gobernador bonaerense apuntó a una reconstrucción del espacio que surja desde la participación territorial y no desde decisiones verticales.
Kicillof llamó a reordenar al peronismo tras la derrota electoral y planteó la necesidad de volver a hablarle a la sociedad “de frente”, con propuestas claras y un proyecto político que vuelva a interpelar al electorado. En su discurso, remarcó que la salida no viene “de arriba”, sino del involucramiento de la militancia, la organización y la discusión profunda sobre los desafíos económicos y sociales.
El mensaje se dio en un clima interno marcado por tensiones y ausencias: la figura de Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y habitual aliada del gobernador, no estuvo presente en el acto. Ese gesto fue interpretado como un síntoma de los distintos posicionamientos que conviven dentro del espacio en esta nueva etapa.
Kicillof aprovechó además para defender la universidad pública, criticar la influencia externa en decisiones de gobierno y advertir que el país enfrenta un escenario complejo que exige cohesión y renovación política. Según su visión, el peronismo debe modernizar su estrategia sin renunciar a sus banderas históricas, con un rol protagónico que vuelva a conectar con el interés social.
El acto dejó claro que el gobernador busca instalarse como referencia dentro del reordenamiento opositor y, a la vez, encender el debate interno sobre hacia dónde debe avanzar el peronismo en los próximos años.





