El Gobierno avanzó con los primeros anuncios de lo que será una profunda reforma impositiva y laboral que incluye la eliminación del régimen de Monotributo, la ampliación de la base de contribuyentes del Impuesto a las Ganancias y la reducción de cargas patronales para nuevas contrataciones.
Según lo difundido, los empleadores que contraten un nuevo trabajador podrán beneficiarse con una baja de las contribuciones patronales del 25,5% al 17%, mientras que los nuevos empleados verían sus aportes reducidos del 17% al 13%. Al mismo tiempo, el fin del Monotributo contempla que ex monotributistas que habían estado al menos seis meses sin empleo puedan pasar a relación de dependencia con aportes y beneficios diferenciados.
La ampliación de la base de Ganancias también está planteada: más trabajadores en relación de dependencia podrían quedar alcanzados por el impuesto, lo cual genera preocupación en sectores medios y debate sobre el impacto distributivo de la medida.
El paquete de reformas aparece como parte de un giro económico que busca incentivar la formalización laboral, reducir costos laborales para las empresas y aumentar la recaudación mediante una base más amplia de contribuyentes e ingresos. La implementación de estos cambios todavía depende de definiciones técnicas, tiempos legislativos y negociaciones con sectores afectados.
Si lo querés, puedo prepararte también una versión resumida para redes sociales o un análisis de impactos sector por sector.





