El presidente Javier Milei atraviesa una semana clave en su gestión, con el lanzamiento de nuevas medidas económicas, un intento de recomponer el diálogo político con los gobernadores y la inminente jura de Diego Santilli como parte de su gabinete nacional. En medio de un contexto de tensiones políticas y sociales, el Gobierno apuesta a consolidar una nueva etapa de gestión marcada por la búsqueda de acuerdos institucionales.
Según fuentes oficiales, la Casa Rosada trabaja en un paquete de anuncios vinculados a la reforma del Estado y la reducción del gasto público, junto con incentivos fiscales para provincias que acompañen el programa económico. La idea central es fortalecer la coordinación con los mandatarios provinciales y evitar enfrentamientos que puedan obstaculizar la aprobación de leyes clave en el Congreso.
“El Presidente entiende que no puede haber crecimiento sin diálogo federal. Vamos hacia una etapa de mayor cooperación con las provincias”, señalaron voceros del Ejecutivo. En esa línea, Milei habría instruido a su equipo económico y político para avanzar en reuniones bilaterales con gobernadores, incluso aquellos que hasta ahora se mostraron más críticos.
La agenda de acercamiento incluye acuerdos de infraestructura, seguridad y financiamiento regional, con el objetivo de construir una base de gobernabilidad más amplia. Algunos mandatarios provinciales ya manifestaron disposición a negociar siempre que se respete la autonomía local y se garantice el flujo de fondos coparticipables.
En paralelo, el Gobierno ultima detalles para la incorporación de Diego Santilli, quien jurará en los próximos días como funcionario nacional. Aunque aún no se confirmó el cargo exacto, fuentes cercanas al presidente aseguran que se trata de una posición con peso político y de gestión, vinculada al área de seguridad o coordinación federal.
El desembarco de Santilli representa un gesto hacia el PRO y un intento de ampliar la base de apoyo político del oficialismo. El vínculo entre Milei y el exvicejefe porteño se habría consolidado durante los últimos meses, en medio de un diálogo más fluido entre el Gobierno libertario y sectores moderados del espacio que lidera Mauricio Macri.
Mientras tanto, el presidente continúa delineando su estrategia de mediano plazo: estabilizar la economía, sostener la baja de la inflación y mejorar los indicadores sociales sin abandonar su discurso de austeridad. En Balcarce 50 aseguran que los próximos anuncios combinarán “orden fiscal con señales de gestión”, para mostrar resultados concretos antes del cierre del año.
“Estamos entrando en una nueva fase: después del ajuste, llega el momento de construir”, resumió un funcionario cercano a Milei.
La jura de Santilli y el acercamiento a los gobernadores buscan precisamente eso: abrir una etapa política más pragmática, en la que el Gobierno intente equilibrar su impronta ideológica con la necesidad de consolidar alianzas que le permitan sostener su programa en el tiempo.





