La Justicia electoral bonaerense y el fiscal Ramiro González advirtieron que no hay tiempo ni condiciones logísticas para reimprimir 12 millones de boletas tras la sustitución de José Luis Espert por Diego Santilli en La Libertad Avanza.
La Cámara Nacional Electoral (CNE) deberá decidir en las próximas horas si se reimprimen o no las boletas con la foto de Diego Santilli, quien reemplazará a José Luis Espert como candidato a diputado nacional de La Libertad Avanza. La discusión se centra en si hay tiempo y recursos para llevar adelante la operación a menos de dos semanas de las elecciones.
La Junta Electoral bonaerense, encabezada por la jueza Hilda Kogan, y el fiscal electoral Ramiro González, se pronunciaron en contra de la medida. Advirtieron que la reimpresión masiva de boletas “no es viable” por los plazos ajustados y el alto costo económico que implica el proceso.
La controversia se originó luego de que la Justicia electoral autorizara que Santilli ocupe el lugar de Espert, quien renunció tras conocerse su vínculo con Federico Machado, empresario acusado de narcotráfico. El legislador también pidió licencia en la Cámara de Diputados hasta el 8 de diciembre.
En un dictamen reciente, la Junta Electoral pidió al Ministerio del Interior información sobre el costo de reimprimir las Boletas Únicas Papel (BUP) del distrito bonaerense, la disponibilidad presupuestaria, la necesidad de una nueva licitación y los plazos técnicos para producir y distribuir el material antes de la jornada electoral.
Los funcionarios remarcaron que sería necesario reimprimir más de 12 millones de boletas, encuadernarlas, escanearlas y distribuirlas en todo el territorio provincial. Según González, esta operación demandaría un tiempo que ya no está disponible y supondría un fuerte impacto presupuestario.
El costo estimado para la reimpresión supera los 12.000 millones de pesos, cifra que, según la Junta Electoral bonaerense, “resulta materialmente imposible de afrontar” y contradice las etapas perentorias previstas por la legislación electoral. La última palabra quedará ahora en manos de la Cámara Nacional Electoral.





