La ministra de Seguridad apuntó a servicios paralelos y extranjeros, y mencionó a Rusia y Venezuela entre los posibles responsables.

Patricia Bullrich advirtió que la filtración de audios de Karina Milei grabados en la Casa Rosada constituye una “operación de inteligencia inédita” y deslizó que detrás podrían estar servicios paralelos en el país o actores externos, como Rusia y Venezuela. “Nos pone en una situación de indefensión a todos los ciudadanos”, señaló en diálogo con Radio Rivadavia.

Según la funcionaria, la maniobra consistió en registrar ilegalmente una reunión oficial y luego difundir fragmentos de la grabación en forma parcial. “Decirle a una funcionaria que le van a ir devolviendo esa grabación en pedacitos, como si fuera una serie con capítulos, es de una gravedad institucional enorme”, sostuvo.

Bullrich vinculó la situación con movimientos internacionales que, dijo, buscan desestabilizar al Gobierno. Recordó que ya habían denunciado “injerencia de personas ligadas a ex servicios de inteligencia rusos” y mencionó también al régimen venezolano. “Se está defendiendo con ataques, como lo hizo secuestrando al gendarme argentino Nahuel Gallo”, apuntó.

La ministra cuestionó, además, al canal de streaming Carnaval, que difundió los audios, y señaló que detrás habría dirigentes vinculados a la AFA y comunicadores que, a su juicio, “participan de esta operación”. Consultada sobre si pudo tratarse de un funcionario, lo descartó: “En las reuniones de Gabinete los teléfonos quedan afuera”.

Finalmente, en clave electoral, Bullrich interpretó la maniobra como parte de una ofensiva contra el oficialismo. “Nos quieren mover la economía, subir el dólar, tirarnos piedras en cada acto y ahora nos tiran audios grabados en la propia Casa de Gobierno. No podemos ser ingenuos: es una operación política”, concluyó.

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