El jefe de Gobierno porteño participó del Council de las Américas y volvió a marcar diferencias con el Gobierno nacional en materia de seguridad y control de protestas.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, participó este martes del Council de las Américas en el Hotel Alvear y aprovechó su exposición para resaltar los resultados de su gestión en materia de seguridad. Según afirmó, la Ciudad de Buenos Aires logró poner fin a los cortes de calles, piquetes y acampes que históricamente afectaron la circulación en distintos puntos del distrito.

“Terminamos con cortes, piquetes y acampes, algo que parecía imposible, y combatimos la ocupación del espacio público y la venta ilegal”, señaló el mandatario local, al tiempo que destacó: “El orden y la seguridad son condiciones indispensables para vivir, para crecer y proyectarse en libertad. Somos la segunda capital más segura de Latinoamérica”.

El mensaje reavivó la polémica con el Ministerio de Seguridad de la Nación, que conduce Patricia Bullrich, desde donde también se adjudican el control de las manifestaciones. Macri sostuvo que, aunque trabaja en conjunto con el Gobierno nacional, la mayoría de las protestas ocurren en la Ciudad y fue su administración la que impulsó cambios concretos.

Durante su discurso, el alcalde porteño defendió la necesidad de tomar decisiones “difíciles y poco simpáticas” en momentos de transformación, pero priorizando siempre “el bien común” frente a las “minorías ruidosas”. También planteó que el rol del Estado debe ser “facilitar y crear las mejores condiciones para que el sector privado despliegue todo su potencial”.

Finalmente, Macri remarcó que la Ciudad genera uno de cada cinco pesos del país, concentra al 20% del PBI nacional y aloja a la mayoría de los unicornios argentinos. En esa línea, destacó que actualmente hay inversiones privadas por 3.900 millones de dólares en marcha, y aseguró que su gestión tiene como ejes centrales la seguridad, la innovación y la cultura.

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