Una exanalista de HLB Pharma denunció la falta de aire acondicionado y las altas temperaturas que generaban un ambiente propicio para la proliferación de bacterias en la producción de drogas inyectables.

Una exempleada del laboratorio HLB Pharma, identificado como epicentro del escándalo por fentanilo contaminado, describió las deplorables condiciones de trabajo. En diálogo con Radio Rivadavia, «Adriana» reveló que en verano el calor era tan extremo que los empleados de las líneas de producción «entraban en ropa interior a veces y con las puertas abiertas del calor que hace, no podían aguantar».

La exanalista explicó que la ausencia de ventilación y aire acondicionado, necesarios para mantener una temperatura estable de 25 grados, creaba un ambiente perfecto para la multiplicación de bacterias, poniendo en riesgo la esterilidad de fármacos críticos como el fentanilo, fabricados durante el calor intenso de diciembre.

Además, denunció prácticas sistemáticas de negligencia y fraude dentro de la farmacéutica. Según su testimonio, los registros de limpieza y microbiológicos «se completaban a mano» y no reflejaban la realidad, mientras que personal contratado «acomodaba los papeles» antes de las inspecciones.

La exanalista detalló que los lotes contaminados eran conscientes para todo el personal, pero igualmente salían al mercado antes de conocer los resultados definitivos. También señaló que las auditorías de la ANMAT eran preparadas con anticipación, y que el organismo «jamás» ingresó realmente al laboratorio hasta la clausura definitiva.

Finalmente, Adriana advirtió que había trabajadores sin la formación mínima requerida, incluso algunos que no sabían leer, y que los resultados de contaminación se anotaban únicamente en «hojas borrador» o «cuadernos particulares», sin registro oficial, evidenciando un modus operandi de ocultamiento y desprecio por las normas sanitarias.

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