El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, reclamó medidas urgentes ante la crítica situación que atraviesan millones de adultos mayores. Advirtió que muchos “literalmente se están muriendo de hambre” y criticó el abandono político del sector.

El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, reclamó que se declare una emergencia alimentaria, sanitaria y habitacional para los jubilados de todo el país. Señaló que la situación es crítica y que mientras el Gobierno veta leyes que buscan mejorar sus condiciones, quienes viven únicamente de una jubilación “literalmente se están muriendo de hambre”.

Durante una entrevista con el programa Sin corbata, por Splendid AM 990, Semino denunció que el sistema político repite una inacción constante. “Estamos ante un permanente deja vú: hace un año se sancionó lo mismo en el Congreso, se vetó y después nadie más habló del tema”, recordó, en referencia al desinterés sostenido por parte de los distintos gobiernos hacia los adultos mayores.

Según detalló, actualmente cinco millones de personas cobran una jubilación mínima de 379.000 pesos, y otro millón con discapacidad no llega siquiera a los 320.000. “Es imposible pensar que alguien pueda subsistir con esos montos, en medio de una crisis económica que ya lleva años”, alertó Semino, quien además responsabilizó tanto al Gobierno nacional como a las provincias y municipios por la falta de respuestas concretas.

En materia de salud, afirmó que no hay atención médica adecuada ni acceso garantizado a medicamentos. “Un jubilado no puede pagar su tratamiento ni encontrar sus remedios en las farmacias”, lamentó, tras recordar que el año pasado se eliminó la gratuidad en muchos de estos insumos básicos. A esto se suma la falta de políticas habitacionales: “Hay muchos jubilados viviendo en pocilgas. En Buenos Aires, una habitación con baño compartido cuesta más de 200.000 pesos”, ejemplificó.

Semino advirtió que la situación es insostenible y que urge actuar antes de que el foco se desplace por completo hacia la campaña electoral. “Hay que evitar que se muera la gente. Ese es el drama que estamos enfrentando, y mientras tanto, los jubilados y las personas con discapacidad vuelven a quedar fuera de la agenda pública”, concluyó.

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