En vísperas de la Cumbre de Presidentes del Mercosur, el Gobierno argentino sorprendió al admitir que al presidente Javier Milei “no le interesa” mantener reuniones bilaterales con sus pares regionales, a pesar de que Argentina será anfitriona del evento este martes. La agenda presidencial no contempla, por el momento, encuentros formales con los mandatarios de Brasil, Chile o Bolivia, aunque sí se baraja la posibilidad de una reunión con el presidente paraguayo Santiago Peña, con quien Milei mantiene un vínculo fluido.
Fuentes de Casa Rosada explicaron que la falta de interés responde a la escasa afinidad ideológica del mandatario argentino con sus colegas del bloque. La tensión con el presidente brasileño Lula da Silva es notoria, e incluso se especula con que el líder del PT podría visitar a Cristina Kirchner en su domicilio de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria. Este gesto alimentaría aún más la distancia con el jefe de Estado argentino.
La actitud de Milei contrasta con la tradición diplomática del Mercosur, donde las bilaterales suelen ser un eje clave de las cumbres. En esta oportunidad, el presidente argentino priorizará su discurso y la ceremonia de traspaso de la presidencia pro témpore del bloque a Brasil, evitando así contactos políticos incómodos con líderes de centroizquierda como Gabriel Boric (Chile) y Luis Arce (Bolivia), con quienes ya tuvo cruces en el pasado.
La cumbre, que comenzó el lunes con el encuentro de cancilleres, concluirá este martes con la reunión de jefes de Estado, en un clima de fuerte tensión política y señales de desinterés por parte del Gobierno argentino hacia la integración regional tradicional.





