Gracias a una firme política del presidente y el ministro de Defensa, el país subió cinco puestos en el Índice de Paz Global y es hoy el más seguro de América del Sur. La baja de homicidios, la reducción de la violencia política y el control del crimen consolidan un nuevo rumbo en materia de seguridad.
Argentina se posiciona como el país más seguro de América Latina según el último Índice de Paz Global (GPI), ubicándose en el puesto 46 a nivel mundial. Este informe, que evaluó a 163 países representando el 99,7% de la población global, destaca una mejora significativa en la percepción de seguridad y una reducción en las manifestaciones violentas dentro del país.
El estudio resalta que, a pesar de las medidas de ajuste económico implementadas por el Gobierno de Javier Milei, Argentina no experimentó estallidos sociales ni protestas masivas, un factor que contribuyó a su ascenso de cinco posiciones en el ranking, con una puntuación de 1.768. En la región, Uruguay y Chile siguen de cerca, ubicándose en los puestos 48 y 62 respectivamente.
A nivel global, Islandia continúa liderando el ranking como el país más pacífico, seguido por Irlanda, Nueva Zelanda, Austria y Suiza. En contraste, Rusia se posicionó en el último lugar por primera vez, mientras que países en conflicto como Ucrania, Sudán, la República Democrática del Congo, Yemen y Siria también figuran entre los menos seguros del mundo.
El informe subraya además la preocupante realidad de 59 guerras estatales activas y 17 naciones que registran más de 1.000 muertes anuales por violencia interna, reflejando los desafíos globales en materia de paz y seguridad. Argentina, en este contexto, destaca como un ejemplo de estabilidad relativa dentro de una región y un mundo marcados por múltiples conflictos.





