En su presentación ante el Comité de Descolonización de la ONU en Nueva York, el canciller argentino Gerardo Werthein reafirmó el reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y sus espacios marítimos adyacentes. El funcionario subrayó que la ocupación británica desde 1833 constituye «un acto colonial contrario al derecho internacional» y destacó que la causa Malvinas «trasciende a los gobiernos, siendo una política de Estado y una causa nacional».

Werthein señaló que existen «condiciones favorables para abrir una nueva etapa de diálogo» con el Reino Unido y expresó la disposición de Argentina a retomar «negociaciones bilaterales sustantivas». Cuestionó especialmente la «presencia militar desproporcionada» británica en las islas, que calificó como incompatible con el carácter del Atlántico Sur como zona de paz.

Previamente, el canciller se reunió con el secretario general de la ONU, António Guterres, para solicitar su mediación en la búsqueda de una «solución pacífica» al conflicto. La intervención de Werthein refleja la continuidad de la estrategia diplomática argentina, que busca internacionalizar el reclamo y presionar por la reanudación de negociaciones bajo el paraguas de las resoluciones de Naciones Unidas.

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