La Cámara de Diputados vivió otro momento de alta tensión cuando Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria, acusó al presidente del cuerpo, Martín Menem, de actuar de forma autoritaria al cortarle el micrófono mientras intentaba intervenir en el debate. La interrupción ocurrió en medio de una discusión por la votación de la comisión investigadora sobre el caso Libra.
El cruce se produjo cuando ambos dirigentes comenzaron a hablar al mismo tiempo y Menem decidió silenciar a Martínez desde la presidencia. Indignado, el legislador santafesino ironizó diciendo: “Su autoritarismo avanza”, en clara alusión al nombre de la alianza oficialista, La Libertad Avanza.
Además, otro momento tenso se vivió cuando Lisandro Almirón, diputado libertario por Corrientes, dirigió un agravio personal contra Oscar Agost Carreño, de Encuentro Federal, a quien rebautizó como “Agost Carroña” durante su intervención. La chicana se produjo luego de que el cordobés impulsara una reinterpretación del artículo 106 del reglamento.
Lejos de engancharse en la provocación, Agost Carreño respondió con serenidad, diciendo que no iba a entrar en confrontaciones personales. No obstante, contraatacó señalando que Almirón “está nervioso porque le están reclamando bienes retenidos por la Justicia”, devolviendo la crítica con tono firme pero sin perder la compostura. El episodio dejó al descubierto un clima parlamentario cada vez más crispado.o un clima parlamentario cada vez más crispado.





