Con el frío llegan los riesgos invisibles. Cómo prevenir accidentes domésticos por este gas letal e indetectable.
Cada año mueren alrededor de 200 personas en Argentina por intoxicación con monóxido de carbono (CO), un gas que no tiene olor, color ni sabor, y que puede acumularse en ambientes cerrados. Con la llegada del invierno, su riesgo aumenta.
¿Cómo prevenirlo?
1. Revisar artefactos de gas: Llamas amarillas, manchas de hollín o mal funcionamiento pueden ser señales de alerta. La revisión debe hacerla un gasista matriculado.
2. Ventilar todos los días: Abrir ventanas y puertas al menos una vez al día permite renovar el aire y evitar acumulaciones peligrosas.
3. No dormir con estufas encendidas: Especialmente si no tienen salida al exterior. Durante el sueño, los síntomas pasan desapercibidos.
4. Instalar detectores de CO: Son económicos, fáciles de conseguir y pueden salvar vidas al alertar sobre la presencia del gas.
5. Conocer los síntomas: Dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos y visión borrosa son signos de alerta. Ante cualquiera, acudir al médico urgentemente.
Niños, personas mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias son especialmente vulnerables. La prevención es la mejor defensa frente a este enemigo invisible.





