La feria más emblemática del conurbano bonaerense fue cerrada hasta nuevo aviso. Más de 500 allanamientos en sus predios revelaron una red delictiva con múltiples ramificaciones. Hubo detenidos, armas incautadas y clausuras de empresas ilegales.
Jorge Castillo, conocido como «el rey de La Salada», fue detenido junto a otras 20 personas. Las acusaciones incluyen extorsión, usurpación del espacio público y contaminación ambiental.
Los procedimientos se realizaron en los predios de Urkupiña, Ocean y Punta Mogotes. Participaron fuerzas federales y provinciales, con apoyo judicial.
Además de las detenciones, se clausuraron empresas de seguridad que operaban sin habilitación. El objetivo es cortar vínculos mafiosos y ordenar la actividad comercial.
Las autoridades advirtieron que no permitirán la reapertura hasta que se regularice completamente la situación. La medida impacta a miles de puesteros y compradores habituales.





