La propuesta impulsa la reactivación de la industria local, estimulando la generación de empleo y dinamizando el crecimiento económico. Mediante el respaldo de líneas de crédito garantizadas y alivios fiscales, la ley busca convertirse en el motor de recuperación de las PYMES, auténticos pilares del desarrollo nacional.

Además, la iniciativa propone la simplificación de los procedimientos administrativos y la reducción de la burocracia, facilitando el acceso de las empresas a los beneficios establecidos en la ley. Estas acciones buscan crear un entorno más favorable para el desarrollo de las PYMES, promoviendo su sostenibilidad y contribuyendo al fortalecimiento de la economía nacional.

La ley también contempla incentivos para la adopción de tecnologías digitales y la capacitación de recursos humanos, con el objetivo de modernizar el sector productivo y aumentar su competitividad en el mercado global. Estas medidas permitirán a las PYMES adaptarse a las demandas del mercado y aprovechar nuevas oportunidades de negocio.

Asimismo, se establece un sistema de asesoramiento técnico y legal para las empresas, con el fin de mejorar su competitividad y adaptabilidad en un entorno económico cambiante. Este apoyo busca facilitar la implementación de buenas prácticas empresariales y la adopción de tecnologías innovadoras.

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